Fisgas do Ermelo
Las Fisgas de Ermelo constituyen el lugar más emblemático del área protegida del Parque Natural del Alvão.
Son una de las mayores cascadas de Europa, con un desnivel de unos 400 metros, sobre rocas cuarcíticas de aproximadamente 480 millones de años. Fue la fracturación de estas rocas duras la que permitió que el río Olo se «enfisgara» en ellas, dando origen al nombre popular con que se conoce la más bella cascada del Portugal continental.
Es un lugar de elevado valor científico, didáctico y patrimonial, con una notable vocación turística en la vertiente de Turismo de Naturaleza. Las marcas fósiles en estas rocas, dejadas por organismos marinos ya extintos, pueden leerse también como una «ilustración» de tiempos remotos en que la vida solo existía en el mar, frente a la biodiversidad excepcional que hoy se conoce en esta área protegida.
La belleza singular y salvaje de las Fisgas de Ermelo atrae a decenas de miles de visitantes cada año, que salen de aquí con todos los sentidos despiertos y con el deseo y la promesa de volver muchas veces más. Tanto aguas arriba como aguas abajo de las cascadas se encuentran pozas naturales de aguas puras y cristalinas, llamadas «piocas», que invitan a un baño refrescante.
En 2016 se inauguró el sendero PR3 Fisgas de Ermelo, que ofrece una visión más cercana y detallada de los principales valores naturales del Parque Natural del Alvão. Además de perspectivas insólitas de las cascadas y encuentros inesperados con la riqueza de la fauna y la flora, permite también, a quien lo desee, atravesar aldeas de montaña y descubrir el modus vivendi de las poblaciones locales.